Con luces tenues, una atmósfera cargada de misterio y semanas de intensa preparación, un grupo de niños y adolescentes en Tuxtla Gutiérrez decidió convertir el miedo en arte. Tras investigar los relatos y experiencias sobrenaturales contadas por los propios trabajadores del centro cultural Jaime Sabines, los jóvenes actores dieron vida a una obra de terror que no solo rescata las leyendas más representativas de la identidad local, sino que demuestra el poder transformador del teatro en el desarrollo emocional, la comunicación y el talento de las nuevas generaciones.
Jorge David Pérez.
¡ÚNETE A NUESTRO CANAL DE DIFUSIÓN DE WHATSAPP Y ENTÉRATE DE LA INFORMACIÓN AL MOMENTO! CLIC AQUÍ













