El choque de dos trenes en San Francisco obligó a suspender la circulación ferroviaria tras quedarse dormido el conductor de una de las unidades. La colisión destrozó los cristales de la cabina y movilizó a personal técnico para limpiar la vía y retirar los vehículos afectados. Ambas unidades viajaban vacías, por lo que se descartaron pasajeros heridos y el operador únicamente presentó lesiones leves tratadas en el lugar.












