En plena temporada de lluvias, el miedo crece entre los vecinos de la calle Abeline Hernández y Santa Cruz, en Cerro Hueco, al sur oriente de Tuxtla Gutiérrez. Denuncian el riesgo inminente de un deslave provocado por un terreno que ha sido rellenado con escombros desde hace tres años. Las precipitaciones han comenzado a arrastrar el material de relleno hacia las viviendas más bajas, y temen que ocurra una tragedia.
"En primer lugar, el peligro que tenemos es que la tierra se puede ir deslavando, y afectar a más vecinos que están al nivel de la tierra; en segundo, esto se ha hecho guarida de malvivientes", compartió Adelma, una afectada.
El escombro ha cubierto árboles frutales
El terreno, que colinda con varias casas habitadas, ha sido rellenado de forma constante con desechos de construcción, lo que, aseguran los vecinos, ha generado una inestabilidad evidente. Con cada lluvia, el material suelto se desliza ladera abajo.
“Ya tiene como un año, más de un año, que se está escurriendo el escombro”, compartió José Antonio, un afectado.
“Han estado tirando escombros, y es de cuatro a cinco camionadas o más, en el transcurso del día. ¿No hay ninguna construcción del otro lado? No, no, es puro relleno”, expresó Adelma, una afectada.
El escombro afecta la reserva natural "El Zapotal"
Los colonos aseguran haber notificado la situación a las autoridades ejidales de Cerro Hueco y al propio Presidente Municipal, Ángel Torres Culebro. A pesar de ello, los trabajos de relleno no se han detenido.
"Incluso el Presidente Municipal, Ángel Torres, vino a ver; personalmente se le dijo de este escombro que se está tirando aquí y está afectando árboles frutales. Entonces dijo que iba a tomar cartas en el asunto, pero no sé en qué punto va", agregó Adelma.
"Han venido de Cerro Hueco, pero en eso andan, que lo van a ver, lo van a ver, pero no han hecho nada", expresó José Antonio.
El escombro ha provocado corrientes de agua
Mientras las lluvias continúan, el temor crece. Vecinos piden la intervención inmediata de Protección Civil del Ayuntamiento, a cargo de Eder Mancilla, antes de que ocurra una desgracia.