Con música de viento es como los chiapacorceños celebraron el día tan esperado de la Topada de la Flor, en la que, después de ocho días, los hombres que fueron en busca de la flor de Niluyarilo descendieron de las montañas de Altos de Chiapas para reencontrarse nuevamente con sus hermanos en la fe.
Entre 20 a 60 kilos de flores son los que cargan estos chiapacorceños, a los que decenas de familias les dan la bienvenida en la capilla del Niño Florero. Para culminar el recorrido, cada florero lleva su recolecta de bromelias o flor de Niluyarilo a su altar como ofrenda para el Niño Florero.
Con información de Daniela Grajales.













