Una tendencia que se ha puesto muy de moda, sobre todo por que muchas personas hablan de ellas en las redes sociales, son las famosas Dietas Milagro o Dietas Mágicas, pero ¿En realidad funcionan o solo son estafas?, ¿Son buenas o son malas? ¿Cómo se hace una dieta milagro?... Si aún no sabes muy bien de qué se trata, aquí te explicamos a detalle todo sobre estas dietas y el por qué médicamente no son recomendables.
¿Qué son las dietas milagro?
Para iniciar es importante que sepas identificar una dieta normal de una dieta milagro; las dietas milagro, de forma resumida, son aquellos planes alimenticios que prometen que perderás muchos kilos de manera muy rápida y sin mucho esfuerzo, y aunque pareciera ser engañoso, muchas personas caen y creen que hacer esto es factible.
¿Que tipos de dietas milagro existen?
Existen muchos tipos de dietas milagro o dietas mágicas, las más comunes son las siguientes:
Dieta Keto: La dieta cetogénica busca la cetosis, un proceso que realiza nuestro cuerpo para transformar la grasa en cuerpos cetogénicos. Esta dieta puede ocasionar serios problemas de salud, además de complicar las digestiones y causar muchos síntomas molestos.
Dieta del grupo sanguíneo: Esta dieta consiste en que, según el grupo sanguíneo al que pertenezcas, deberás comer un tipo de alimentos designado, por ejemplo: las personas con sangre del tipo O+.
Dieta de la col: Esta dieta se basa en alimentarse a base de sopa de apio, cebollas, tomate, pimienta y col. Es una dieta hipocalórica que, al ingerir los ingredientes en forma de sopa no requiere de un proceso de masticación, lo que deriva en problemas gastrointestinales.
Dieta de Atkins: Esta dieta es hipergrasa e hiperproteica. Se adelgaza rápido porque se queman grasas, como consecuencia, el déficit de vitaminas, lo que provoca fatiga, cetosis y cefaleas.
Dieta Dunkan: El método Dunkan se basa en cuatro etapas: Ataque: Se consumen todas las proteínas que se quieran. Crucero: Se alternan el consumo solo de proteínas con ciertas verduras. Consolidación: Se consumen algunos de los alimentos que estaban prohibidos. Estabilización: Se vuelven a consumir alimentos regularmente, pero con limitaciones.
Dieta Paleo: Esta dieta se basa en vegetales, lácteos, huevos y carnes magras. Se ha demostrado que es perjudicial debido al exceso de grasas y proteínas, lo que genera un desequilibrio importante de los niveles de ácido úrico y colesterol malo.
Dieta del limón: Está por demás muy mala, consiste en ingerir unos 8 vasos de agua con limón al día y alimentarnos a base de frutas y verduras. Pero la falta de proteínas podría resultar dañino.
Todas estas dietas te llevarán al mismo resultado, una pérdida sustancial de pesos inmediata, pero son resultados temporales; ya que al no ser una dieta equilibrada tarde o temprano el cuerpo demandará los nutrientes y alimento necesarios que ocasionarán un rebote desproporcionado y un consumo desordenado.
Además, podrían ocasionar problemas a la salud, en algunos casos leves y en otros, descompensaciones tan peligrosas que podrían ocasionar la muerte.
La obsesión por verse delgados y no por estar saludables, crecer día con día, pero el error es recurrir a prácticas como estas y no asesorarse médicamente con un nutriólogo, o bariatra, incluso con alguien que practique hasta medicina holística, que podría indicar una dieta completa con buenos resultados sin dañar y alterar el organismo.














