En los pasillos de los mercados de Berriozábal, Chiapas, la economía familiar se ha convertido en un dilema diario de sumas y restas. Tras meses de una inflación que no da tregua, los productos de la canasta básica se mantienen por las nubes: la carne de res ya supera los $250 pesos por kilo, consolidándose como un artículo de lujo, mientras que el precio del pollo ronda los $75 pesos ante constantes e impredecibles microincrementos.
Jorge David Pérez.
¡ÚNETE A NUESTRO CANAL DE DIFUSIÓN DE WHATSAPP Y ENTÉRATE DE LA INFORMACIÓN AL MOMENTO! CLIC AQUÍ