Chiapa de Corzo es un hermoso Pueblo Mágico. De acuerdo al Gobierno de México, es considerada una de las poblaciones más antiguas del continente americano, pues se fundó en marzo de 1528. La celebración del Día de Muertos en este lugar único se distingue por la velación que sus habitantes realizan durante toda la noche; el panteón cobra vida y se ilumina con las velas, al sonido del tambor y el carrizo que emite la música típica de esta tradición. "Los jóvenes vienen al panteón a tocar el tambor mientras pasamos un rato con nuestro seres queridos fallecidos", comentó doña Eva, quien acudió con su familia a la tradicional ceremonia.

Sin importar la hora o el cansancio, familias enteras participan de esta actividad, pues tanto niños como adultos por igual, se reúnen para arreglar las tumbas, dejarles flores y colocarles veladoras. Además, llevan alimentos para compartir en familia, felices y con regocijo, pues se reencuentran con los que ya partieron.
"Es muy bonito porque es una experiencia que se vive cada año, para recordar a quienes ya no están con nosotros y sentirlos, aunque ya no estén aquí en presencia con nosotros", compartió Greyvi, quien llegó al panteón.
Cada familia tiene su propia forma de vivir esta fiesta, pues hay quienes incluso, en vez de ir al panteón, acostumbran a realizar la velación en casa. Lo importante para ellos es acudir puntuales a la cita.

"Hay dulces de calabaza, de limón, de todo; estas ofrendas se ponen en el altar que tenemos en la casa. De esta forma, durante la mañana velamos las velas en la casa y ya a mediodía nos venimos al panteón para despedir a nuestros difuntos, a nuestro papá, mamá y a todos", explicó Martha, habitante de Chiapa de Corzo.
El rezo del rosario es algo que tampoco puede faltar en esta ceremonia, al igual que los tamales, pues así se llenan de energía para la velación de toda la noche y poder despertar en compañía de sus difuntos.
Con información de Alejandra Orozco Ardines.














