Tras el terremoto en Colombia, un edificio sufrió daños estructurales y las escaleras quedaron bloqueadas, dejando a un perro atrapado en los pisos altos. Un rescatista subió por la fachada hasta la ventana, lo sostuvo y lo lanzó hacia abajo, donde un grupo de vecinos lo esperaba con una manta para amortiguar la caída y ponerlo a salvo.