"La investigación nos da resultados que aumenta la resistencia, la compresión y el peso que soportan los ladrillos”, compartió Francisco Morales Márquez, un estudiante chiapaneco que encontró múltiples propiedades en el lirio, por lo que decidió usarla como aditivo en el proceso de fabricación de ladrillos y el resultado fueron piezas altamente competitivas con las tradicionales.
Este no es el primer proyecto que Francisco presenta, pues ha ganado premios en su escuela y desea seguir escalando. Hasta ahora su proyecto es único en el estado, ayudando a erradicar esta plaga y a fomentar la construcción verde.
Con información de Alejandra Orozco Ardines.













