Esmeralda es una mujer originaria de Venezuela que viaja en la caravana migrante en compañía de sus dos hijos menores de edad, desafortunadamente, uno de sus pequeños padece de diabetes infantil, por lo que solicita ayuda para poder pagar un tratamiento médico.
Caleb “N”, de tres años de edad, carece de atención médica para tratar este complicado padecimiento, aunado a ello, se encuentra la carente situación en la que viven estas personas que transitan por nuestro estado, por lo que el pequeño ha empeorado en los últimos días.
Razón por la cual, Esmeralda se ve en la necesidad de pedir apoyo a la sociedad chiapaneca, lo que gana vendiendo dulces en los cruceros es solo un ahorro de emergencias para atender a su niño, quien en este momento necesita atención médica, medicamentos, ropa para el frío, e incluso una casa de campaña ante las bajas temperaturas, pues los migrantes viven y duermen en la calle.
Con información de Daniela Grajales