Desde hace más de 10 años don Julio es resanador de imágenes religiosas, siendo su mayor anhelo el que sus hijos continúen con este trabajo, el cual, a decir de él, es un oficio bonito y honrado.
Se ha vuelto uno de los resanadores favoritos en la capital chiapaneca, además, en esta temporada es muy visitado en el mercado Juan Sabines, pues acuden a él quienes buscan embellecer sus imágenes del niño Dios. Desde el mes de octubre hasta diciembre o enero, es cuando el número de sus clientes aumenta.
Con información de Daniela Grajales.













