En la etapa adulta mayor, mantenerse activo va más allá del bienestar físico. Las actividades recreativas se han convertido en una herramienta clave para fortalecer la memoria, mejorar la autoestima y crear lazos sociales. Talleres artísticos, convivencias y caminatas grupales permiten a las personas mayores compartir experiencias y evitar el aislamiento. Especialistas en gerontología destacan que estas prácticas son esenciales para un envejecimiento saludable, mientras que participantes reconocen que la convivencia diaria les ayuda a sentirse acompañados y valorados.
JACQUELINE VELASCO
¡ÚNETE A NUESTRO CANAL DE DIFUSIÓN DE WHATSAPP Y ENTÉRATE DE LA INFORMACIÓN AL MOMENTO! CLIC AQUÍ