Ir a la escuela se ha convertido en una misión de alto riesgo para los estudiantes de la colonia Shanká en Tuxtla Gutiérrez. La calle 12 de Diciembre, lejos de ser una vía de acceso segura, es hoy una pendiente de terracería, piedras sueltas y maleza que provoca accidentes diarios. Vecinos denuncian que, tras más de 20 años de solicitudes ignoradas, el camino es intransitable; relatan cómo niños de kínder y primaria, así como abuelos, sufren caídas constantes que los dejan heridos o los obligan a regresar a casa cubiertos de lodo, sin poder llegar a sus clases en la escuela Romeo Rincón.
Reynaldo Esquinca.
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