En Estados Unidos, ciervos han sido vistos con extrañas verrugas causadas por un papilomavirus, el mismo que ha afectado a conejos y ardillas este año. Las protuberancias varían en tamaño y aparecen en cabeza, cuello y patas. Aunque alarmantes, los brotes son naturales y no representan un riesgo grave para los animales ni para humanos.