El ejido de Copoya, en Tuxtla Gutiérrez , se vistió de gala este 2 de febrero para honrar a la Virgen de la Candelaria, una de las festividades más emblemáticas de la región. Entre el misticismo de los rezos y el sonido de pitos y tambores, la comunidad reafirmó su identidad a través del “costumbre zoque”, donde grupos de danzantes recorrieron las calles con devoción. Este año, los participantes destacaron un notable incremento en el número de integrantes, reflejando el orgullo de las familias copoyeras por preservar sus raíces y servir a su santa patrona a través del baile y la música tradicional.
Reynaldo Esquinca.
¡ÚNETE A NUESTRO CANAL DE DIFUSIÓN DE WHATSAPP Y ENTÉRATE DE LA INFORMACIÓN AL MOMENTO! CLIC AQUÍ