Un acto de heroísmo y una gran falta de gratitud se volvieron virales en Rusia. Un transeúnte notó que un auto sin freno de mano se deslizaba por una pendiente, a punto de chocar con otro vehículo. Corriendo, el hombre se interpuso y logró detener el coche ¡con sus propias manos!, evitando un costoso accidente. Sin embargo, el dueño del vehículo llegó, observó la escena y se fue sin decir una palabra.