Un funeral en Aleibiri, Nigeria, generó gran polémica: un líder religioso enterró a su madre de 104 años en un ataúd de oro valuado en más de 1.5 millones de pesos mexicanos. El acto de ostentación desató críticas por el contraste con la pobreza del país. El evento se hizo viral y ahora existe preocupación sobre la seguridad del lujoso féretro bajo tierra.