En el corazón de Tuxtla Gutiérrez, Rosa María y Enrique Castillejos Vázquez honran el legado de sus padres al desempeñarse como segundos mayordomos. Al recibir a las Virgencitas de Copoya, la familia abrió su hogar para compartir el sabor del Puxaxé, chocolate y pozol con devotos de diversos barrios. Esta herencia familiar no es solo fe, sino un banquete de identidad que asegura la continuidad de las raíces zoques entre las nuevas generaciones.
Para esta y más información, síguenos en nuestras redes sociales como en Facebook: TV Azteca Chiapas , vía X: @TVAztecaChiapas , Instagram: @tvaztechiapas y TikTok: @tvaztecachiapas