El mundo del fitness está de luto: un influencer ruso murió de un paro cardíaco tras someterse a un reto extremo para ganar 20 kilos, consumiendo más de 10 mil calorías diarias para un video promocional. El exceso de comida chatarra y el estrés extremo al que sometió su cuerpo resultaron fatales. La tragedia desata un debate sobre los riesgos de los desafíos virales.


















