Estas nubes anuncian la llegada de fuertes vientos, lluvias intensas, granizo y en algunos casos, tornados.
La coloración rojiza y dramática que se observa se debe a la luz del atardecer que atraviesa las capas de nubes y partículas en suspensión. Este fenómeno se da comúnmente en la llamada “Tornado Alley”, donde el aire cálido y húmedo del sur choca con el aire frío del norte.