Esto confirma cómo se origina y se acelera el viento solar, una corriente que viaja por el sistema solar a cientos de kilómetros por segundo.
También se detectaron “switchbacks”, bruscos giros del campo magnético que podrían explicar cómo se calienta la corona solar.
Estos descubrimientos ayudarán a predecir mejor el clima espacial, protegiendo satélites, comunicaciones e incluso astronautas.