La Pascua Juvenil en Tuxtla Gutiérrez se ha consolidado como un espacio de resistencia y sanación emocional. Lejos de la apatía, miles de jóvenes han decidido cambiar el descanso tradicional de Semana Santa por una experiencia de autoconocimiento y espiritualidad. Bajo la premisa de que “para que haya resurrección debe haber un calvario”, los coordinadores del evento buscan adaptarse a las heridas de las nuevas generaciones, como la soledad y la tristeza, ofreciendo un lugar seguro donde la fe se habla en su propio idioma y las puertas están abiertas para todos, sin juicios.
Jorge David Pérez.
¡ÚNETE A NUESTRO CANAL DE DIFUSIÓN DE WHATSAPP Y ENTÉRATE DE LA INFORMACIÓN AL MOMENTO! CLIC AQUÍ