En Rhode Island, Estados Unidos, un Golden Retriever llamado Phoenix protagonizó un rescate de película tras quedar atrapado en un estanque congelado. Mientras paseaba, el hielo cedió bajo su peso, sumergiéndolo en aguas gélidas de las que no podía salir por sus propios medios. Un equipo de emergencia respondió al llamado, y un valiente rescatista con traje térmico nadó entre las placas de hielo para alcanzar al animal, que esperaba inmóvil.