Un tigre de nueve años atacó a su cuidador de 72 años en un recinto privado ubicado cerca de Leipzig, Alemania. Tras la agresión, el felino escapó de la propiedad y se desplazó hacia una zona habitada, lo que generó un operativo policial de búsqueda con apoyo aéreo. El cuidador fue trasladado a un hospital con heridas graves. Las autoridades intervinieron para capturar al animal y evitar riesgos para la población local. El suceso reabrió el debate sobre el manejo de depredadores.