¡La naturaleza reclama su lugar! Tras más de 150 años de ausencia, las tortugas gigantes regresaron a la Isla Floreana en las Galápagos. Un grupo de 158 ejemplares juveniles fue liberado para restaurar el equilibrio ecológico de este paraíso. Gracias a la cría en cautiverio y estudios genéticos, esta especie recupera su hogar ancestral en un hito histórico para la conservación mundial.