Doña Martha, una mujer de Cárdenas, Villaflores, viaja tres veces por semana hasta el centro de Tuxtla Gutiérrez para vender frituras. A pesar de los fuertes dolores que le ocasionan el hígado graso y la inflamación de intestinos, lo hace con una sonrisa y una gran fortaleza. Cada chicharrón que vende es un paso más para poder pagar sus medicamentos y mantener su salud, demostrando una inspiradora historia de lucha y superación.