¡Una broma que terminó en celdas! En Inglaterra, un hombre fue arrestado tras enviar más de 3,000 memes a un amigo en apenas 24 horas. Lo que inició como humor digital se convirtió en una denuncia por hostigamiento, al saturar la vida laboral y personal de la víctima con notificaciones incesantes. Este caso abre un debate urgente sobre los límites del acoso virtual y el uso responsable de las redes sociales.