El estado de Jharkhand, en la India, vive una pesadilla tras los ataques de un elefante salvaje que ya ha cobrado la vida de 22 personas. El animal ha irrumpido en aldeas obligando a familias enteras a dormir en los techos por temor a ser embestidos. Mientras las autoridades despliegan drones y equipos especializados para su captura, expertos analizan si el celo o la pérdida de hábitat desataron esta furia animal.