La histórica visita de integrantes de BTS al Palacio Nacional desató un conflicto inesperado dentro del fandom. Mientras la mayoría de ARMY celebró el momento con orden, videos de fans golpeando los vidrios de los autos generaron una fuerte ola de críticas en redes sociales. El incidente reabre el debate sobre el respeto a la privacidad de los artistas y los límites que no deben cruzarse por admiración en eventos masivos.