Un insólito audio filtrado ha puesto en el ojo del huracán a dos pilotos tras ser captados maullando y ladrando en una frecuencia aérea de emergencia. Lo que debía ser un canal exclusivo para reportes críticos se llenó de sonidos de animales, provocando una investigación oficial por el uso indebido de sistemas de seguridad. Este polémico incidente reabre el debate sobre la disciplina en cabina y los riesgos de las bromas.