Un residente de Temecula, California, vivió una escena digna de película al descubrir un globo aerostático con trece pasajeros aterrizando en su patio trasero. El piloto realizó la maniobra de emergencia debido a la falta de viento y bajo combustible, logrando un descenso controlado sin heridos ni daños materiales. Este insólito suceso se volvió viral, recordándonos que incluso en paseos recreativos, el clima dicta las reglas del juego en segundos.