Un acto de crueldad extrema sacude a Indonesia: un niño de 12 años falleció tras ser presuntamente obligado por su madrastra a beber agua hirviendo. Antes de morir, el menor logró grabar un video testimonio señalándola como responsable, pieza que ahora es fundamental para la policía. Mientras la mujer niega las acusaciones, el mundo clama justicia por este desgarrador caso de maltrato infantil.