¡Insólito momento en China! Un robot de servicio protagonizó un “caos” viral tras recibir el pedido de un niño en una tienda. El dispositivo perdió la precisión y derribó varios productos de una estantería, pero, fiel a su programación, finalizó la entrega con un amable: “Es un honor atenderle”. El video ha desatado un intenso debate sobre los retos de la automatización en situaciones reales y entornos comerciales saturados.