Una tormenta de arena cubrió la ciudad de Harbin, en el noreste de China, disminuyendo la visibilidad en zonas urbanas. El fenómeno meteorológico se originó por vientos fuertes que levantaron grandes volúmenes de polvo y tierra. Ante la situación, las autoridades emitieron alertas de protección civil y recomendaron a la población usar mascarillas y resguardarse en espacios cerrados. Las afectaciones se limitaron a problemas temporales en la circulación vehicular, sin registrarse lesionados ni pérdidas materiales.