Tras varias horas de angustia y búsqueda, la historia tuvo un final feliz: los perros aparecieron sanos y salvos en la conexión de Suiza y fueron devueltos a su dueño. El caso reabrió el debate sobre cómo las aerolíneas manejan el transporte de mascotas, que muchas veces son tratadas como simple equipaje, generando riesgo y sufrimiento innecesario.