El análisis e indicadores del monitoreo del fenómeno de El Niño revelan que nos encontramos ante un evento meteorológico de larga duración, el cual se estima que mantendrá su actividad en la atmósfera entre nueve y doce meses antes de iniciar su proceso de debilitamiento.
Los datos científicos confirman que esta condición provocará un escenario de marcada variabilidad térmica en el país. El reporte detalla alteraciones que van desde frentes fríos fuera de los promedios históricos hasta intensas ondas de calor y variaciones en la actividad de los ciclones tropicales.