En Escocia, una niña de 12 años fue detenida en Dundee por posesión de un arma blanca, desmintiendo los rumores virales que afirmaban que defendía a su hermana de un agresor. La policía confirmó que no hubo agresión sexual ni vínculo religioso o migratorio. Este caso evidencia cómo la desinformación en redes puede distorsionar los hechos.