En el Oriente Sur de Tuxtla Gutiérrez, familias viven con temor debido al agrietamiento progresivo de sus viviendas. Las lluvias reblandecen la tierra y cada sismo agudiza la inclinación de sus casas. Habitantes como doña Rosa y don Cuauhtémoc han invertido miles de pesos sin resultados duraderos. Puertas que ya no cierran, paredes que crujen y pisos hundidos los mantienen en la incertidumbre. A pesar del riesgo, irse no es opción para muchos. La esperanza, sin embargo, no se pierde.
REYNALDO ESQUINCA
Para esta y más información, síguenos en nuestras redes sociales como en Facebook: TV Azteca Chiapas , vía X: @TVAztecaChiapas , Instagram: @tvaztechiapas y TikTok: @tvaztecachiapas