Dos deportistas vivieron diez minutos de máxima tensión en la costa de Santa Bárbara tras ser acechados por un tiburón de 3.3 metros. Durante un trayecto de dos millas, el depredador imitó cada giro y aceleración, manteniéndose peligrosamente cerca sin atacar. Descubre el video viral de Ron Takeda que muestra este inusual comportamiento y cómo lograron salir ilesos de una experiencia que parecía interminable en el océano.